Josué Alvarado

Partido VAMOS

Es un hombre nacido en el cantón el Piche, departamento de la Unión. Su padre era agricultor y aprendió a la par de él la importancia del trabajo duro y honesto; un padre que aunque fue huérfano a los 8 años de edad, nunca se cansó de trabajar hasta alcanzar sus sueños y fue un modelo para su hijo Josué que en cada ocasión lo llevaba a trabajar al campo.

A temprana edad se mudó a San Miguel, donde realizó sus estudios básicos en la Escuela Aminta de Montiel y el bachillerato en el Instituto Nacional Isidro Menéndez.

Posteriormente viajó a Nicaragua donde estudió en la Escuela de Agricultura de Rivas, estudios que se vieron interrumpidos a causa de la Guerra Civil, motivo por el cual se regresó a El Salvador para poder ayudar al sustento de su familia.

Es así como se formó el carácter de Josué, un hombre esforzado y trabajador, que le tocó migrar a los Estados Unidos después de dos atentados contra su vida a causa de la misma guerra. Fue un tiempo difícil pues le tocó inicia de cero, pero así como su padre, la adversidad solo lo empujó a trabajar más fuerte para alcanzar sus sueños.

De esta manera hacer 32 años, ya establecido en los Estados Unidos, él toma una caja de cartón donde puso tortillas, harina para hacer tortillas y plátanos y empezó a vender de apartamento en apartamento ofreciendo estos productos a los salvadoreños. Fueron meses de trabajo incansable de retos gigantescos, pero nunca se dio por vencido. Es así como su empresa río grande se consolida.

En este momento donde el busca la forma de aportar algo a su país. Decide entonces, establecer la empresa de manufactura de productos nostálgicos en El Salvador, buscando generar trabajo digno con salarios arriba del mínimo con una cultura donde todo el que entra a trabajar en sus empresas tiene la oportunidad de crecimiento y desarrollo.

Hasta hoy, ha generado alrededor de 1,000 empleos directos y cientos de empleos indirectos. Cambió la vida de los agricultores en la zona donde tiene el cultivo de maíz, ya que trajo tecnología de riego produciendo así de cuatro a cinco cosechas al año. Eso impactó a las familias dedicadas a la agricultura de forma directa, hoy tienen trabajo todos los meses del año y se ha visto el progreso y el crecimiento de ellos.

En el año 2009 vive de forma cercana el impacto de la violencia en nuestro país, esto lo llevó a entender que tenía que hacer más por su tierra, es así como constituyó la Fundación Trabajemos por la paz, que se ha dedicado a la rehabilitación y reinserción de aproximadamente 650 jóvenes inmersos en violencia, impactando a la vez todo su núcleo familiar.

Sin embargo, hace cuatro años entendió que era necesario invertir en prevención de la violencia en una escala mayor, por lo que se comenzó a trabajar en escuelas públicas desde primero a noveno grado, involucrando al personal docente y a los padres de familia. Los resultados son increíbles, se está levantando una nueva generación que será parte de una sociedad que llevaran a este país al desarrollo.

Pero a pesar de todo este esfuerzo y trabajo arduo que Josué realizó, aunque se está cambiando la historia de miles de salvadoreños, el país sigue en crisis, una crisis que solo va en aumento. Fue entonces donde supo que era la única manera de cambiar la historia de todos los salvadoreños, era incidiendo en la política, pues es la plataforma que permite generar políticas públicas que cambien para bien la historia de El Salvador y de cada uno de sus ciudadanos.

Josué Alvarado no es un hombre que parece hasta hoy en la escena, lleva más de 22 años accionando para aportar a nuestra sociedad, pero hoy te pide un voto de confianza para que el pueblo salvadoreño le permita llegar al ejecutivo, a trabajar incansablemente para hacer de ésta nación un país de oportunidades y de desarrollo para todos.